Ocho ejes · Treinta preguntas · Quince partidos

testpolitica / ejes / internacional

08Eje

Eje internacional.

Soberanista Cosmopolita

Relación con marcos supranacionales (UE, tribunales internacionales) y flujos de personas (inmigración, fronteras, regularizaciones).

Sección 01

El debate
canónico.

El eje internacional pregunta hasta qué punto el Estado-nación es la unidad última de la política o si debe someterse a marcos jurídicos, políticos y morales que lo trascienden. Kant inaugura el cosmopolitismo moderno en 1795 con «Zum ewigen Frieden / Sobre la paz perpetua». Su tesis es contraintuitiva para un lector de hoy: la paz duradera no requiere un super-Estado mundial (que él teme como despotismo universal), sino una federación de Estados libres con constitución republicana, más un derecho cosmopolita restringido a la hospitalidad universal: el derecho del extranjero a no ser tratado como enemigo por el mero hecho de pisar suelo ajeno. Kant no es globalista ingenuo: defiende soberanía estatal con repúblicas que se federan voluntariamente, no la disolución del Estado en una administración planetaria. El siglo XX desarrolla esa intuición en dos vías paralelas: la institucional (ONU 1945, Declaración Universal de Derechos Humanos 1948, CEDH 1950, Comunidad Europea / UE, tribunales penales internacionales) y la filosófica (Habermas con el patriotismo constitucional y la constelación posnacional; Nussbaum con la lealtad primaria a la humanidad sobre la nación).

El polo soberanista responde desde dos tradiciones que conviene no confundir. Schmitt, en «Der Begriff des Politischen» (1932), define lo político como la capacidad de distinguir amigo y enemigo, y denuncia el universalismo liberal como máscara de imperialismo: «wer Menschheit sagt, will betrügen» («quien dice humanidad, quiere engañar»). En «Der Nomos der Erde» (1950) propone un orden mundial de Großräume (grandes espacios) jerárquicos, no universal. Herder, un siglo y medio antes, había defendido que cada Volk tiene su Volksgeist y su propio centro de gravedad cultural: no hay vara universal, hay pluralidad de mundos morales irreductibles. Esta tesis cultural fue después capturada por nacionalismos étnicos que Herder mismo no habría firmado. Por su parte, el realismo político (Morgenthau «Politics Among Nations» 1948; Mearsheimer «The Tragedy of Great Power Politics» 2001) niega desde la ciencia política la posibilidad de un orden universal estable: en un sistema internacional anárquico, los Estados maximizan poder e interés nacional, no valores cosmopolitas, y cualquier organización supranacional es epifenómeno del equilibrio de fuerzas. Hoy el debate divide entre globalización liberal (UE, OMC, OTAN como alianza democrática, tribunales internacionales, regularización de inmigración) y soberanismo populista (Brexit, Trump, Le Pen, Orbán, Vox), pero también hay soberanismos de izquierda (CUP, parte de Podemos crítica con la UE-Maastricht) y cosmopolitismos críticos con el cosmopolitismo realmente existente (Habermas tardío sobre la UE).

Sección 02

Polo +
Cosmopolita.

Pensadores canónicos del polo positivo del eje. Cada uno con cita real, obra clave y la sutileza que se les suele atropellar al citarlos.

Immanuel Kant

1724-1804Sobre la paz perpetua ·1795

Funda el cosmopolitismo moderno: la paz perpetua se alcanza por una federación voluntaria de repúblicas libres más un derecho cosmopolita de hospitalidad universal, NO por un super-Estado mundial.

«Hospitalidad significa el derecho de un extranjero a no ser tratado hostilmente al llegar al territorio de otro. Este puede rechazarlo si ello no implica su ruina; pero mientras se mantenga pacíficamente en su sitio, no debe ser tratado como enemigo.»

Original: «Hospitalität (Wirtbarkeit) bedeutet das Recht eines Fremdlings, seiner Ankunft auf dem Boden eines andern wegen, von diesem nicht feindselig behandelt zu werden. Dieser kann ihn abweisen, wenn es ohne seinen Untergang geschehen kann; so lange er aber auf seinem Platz sich friedlich verhält, ihm nicht feindlich begegnen.»

Sutileza · error común

Kant NO es globalista en sentido contemporáneo. En el Segundo Artículo Definitivo rechaza explícitamente el «Estado de pueblos» (Völkerstaat) como super-Estado mundial: lo considera contradictorio (un Estado supone soberanía interna; muchos Estados, una soberanía mundial; los dos a la vez no caben) y peligroso (despotismo universal sin contrapeso). Defiende un foedus pacificum: federación voluntaria de repúblicas con separación de poderes que se comprometen a no hacerse la guerra, manteniendo cada una su soberanía. Su «derecho cosmopolita» (Weltbürgerrecht) está restringido a la hospitalidad: derecho a visitar, a no ser tratado como enemigo, no derecho automático de residencia o ciudadanía. Citarlo como padre de la ONU o de la UE actuales es proyección anacrónica: sería más exacto decir que es padre de la idea de una sociedad internacional reglada entre Estados libres.

Jürgen Habermas

1929-La constelación posnacional ·1998

Defiende que la democracia no debe morir con el Estado-nación: hace falta extender la legitimación democrática y el derecho a marcos supranacionales (UE como proyecto político, no solo mercado), sostenidos por un patriotismo constitucional cívico y no étnico.

«La constelación posnacional pone fin a la situación en que la política y el sistema jurídico se entrelazaban de modo constructivo con los circuitos económicos y las tradiciones nacionales dentro de las fronteras de los Estados territoriales.»

Original: «The post-national constellation is putting an end to this situation, in which politics and the legal system intermesh in constructive ways with economic circuits and national traditions within the borders of territorial states.»

Sutileza · error común

Habermas no es un eurócrata acrítico. Defiende la UE como proyecto político-democrático sometido a procedimientos de legitimación deliberativa, no como mero mercado interior administrado por Bruselas. Su «patriotismo constitucional» (Verfassungspatriotismus, término acuñado por Dolf Sternberger en los 70 y popularizado por Habermas) propone una identidad colectiva basada en la adhesión a normas y procedimientos democráticos, no en etnia, lengua o religión: respuesta directa al problema alemán post-1945 de cómo construir lealtad cívica sin nacionalismo étnico. Tras la crisis del euro y la gestión de Grecia (2010-2015) se ha mostrado muy crítico con la deriva tecnocrática y postdemocrática de la UE («Zur Verfassung Europas», 2011). Heredero crítico de la Escuela de Frankfurt: ni anti-Ilustración ni post-marxista, sino reconstructor de la racionalidad comunicativa.

Martha Nussbaum

1947-Los límites del patriotismo (con Joshua Cohen, eds.) ·1996

Sostiene, recuperando la tradición estoica y kantiana, que la lealtad moral primaria del individuo debe ser a la comunidad de los seres humanos en cuanto tales, no al accidente del lugar de nacimiento, y que la educación cívica debería formar ciudadanos del mundo.

«Mi tesis es que deberíamos reconocer una lealtad moral fundamental al ideal muy antiguo del cosmopolita, la persona cuya lealtad primaria es a la comunidad de seres humanos del mundo entero.»

Original: «I shall argue that this emphasis on patriotic pride is both morally dangerous and, ultimately, subversive of some of the worthy goals patriotism sets out to serve… we should recognize humanity wherever it occurs, and give its fundamental ingredients, reason and moral capacity, our first allegiance and respect.»

Sutileza · error común

Nussbaum no propone abolir las naciones ni borrar identidades particulares. Su modelo, tomado de los estoicos (Hierocles), son círculos concéntricos de pertenencia: familia, ciudad, nación, humanidad. La crítica que recibió en el debate del Boston Review (Walzer, Taylor, Putnam, Himmelfarb) le forzó a precisar: el cosmopolitismo es una orientación moral primaria, no una negación del arraigo. En obras posteriores («The Cosmopolitan Tradition», 2019) reconoce las limitaciones del modelo estoico-kantiano (excesivamente racionalista, ciego a deberes materiales hacia los más débiles) y lo complementa con su enfoque de capacidades. No es una globalista económica del Foro de Davos: es una filósofa de tradición liberal-igualitaria preocupada por dignidad humana universal.

Sección 03

Polo −
Soberanista.

Pensadores canónicos del polo negativo del eje. Mismo formato: cita verificable, obra clave, sutileza.

Carl Schmitt

1888-1985El concepto de lo político ·1932

Define lo político como la distinción amigo/enemigo, denuncia el universalismo liberal como máscara de imperialismo y propone un orden mundial de grandes espacios (Großräume) jerárquicos en lugar de un orden universal abstracto.

«La distinción específicamente política, a la que pueden reconducirse las acciones y los motivos políticos, es la distinción de amigo y enemigo.»

Original: «Die spezifisch politische Unterscheidung, auf welche sich die politischen Handlungen und Motive zurückführen lassen, ist die Unterscheidung von Freund und Feind.»

Sutileza · error común

Schmitt fue Kronjurist del régimen nazi entre 1933 y 1936 y eso pesa al leerlo. Pero su crítica del universalismo liberal ha sido recogida por figuras de izquierda (Chantal Mouffe, Giorgio Agamben) y por realistas de derecha. Su célebre paráfrasis «wer Menschheit sagt, will betrügen» («quien dice humanidad, quiere engañar», «Begriff des Politischen», §6, p. 55 de la edición de 1932) la atribuye él mismo a Proudhon, aunque la frase exacta nunca ha sido localizada en Proudhon: parece reformulación de un dicho atribuido. La tesis: invocar a la «humanidad» convierte al adversario en infrahumano (no enemigo legítimo, sino criminal/monstruo) y legitima guerras totales sin contención. La crítica es analítica más que normativa: aviso de cómo el lenguaje universalista puede esconder hegemonía concreta. NO leerlo es empobrecedor; leerlo sin su biografía es ingenuo.

Johann Gottfried Herder

1744-1803También una filosofía de la historia para la educación de la humanidad ·1774

Sostiene que cada pueblo (Volk) tiene su propio espíritu (Volksgeist), su lengua, sus formas de vida y su propio centro de gravedad de felicidad: no hay una vara universal de civilización, hay pluralidad irreductible de mundos culturales.

«Cada nación tiene su propio centro de gravedad de la felicidad en sí misma, igual que cada esfera tiene su propio centro de gravedad.»

Original: «Jede Nation hat ihren Mittelpunkt der Glückseligkeit in sich, wie jede Kugel ihren Schwerpunkt!»

Sutileza · error común

Herder no era racista biológico ni antisemita. Defendía explícitamente la igual dignidad de pueblos no europeos contra el eurocentrismo ilustrado de su época, criticaba el imperialismo europeo y celebraba la diversidad lingüística y cultural como un bien. Su «pluralismo cultural» fue después secuestrado por nacionalismos étnicos del siglo XIX y XX (especialmente el völkisch alemán) que él habría rechazado: no defendía sangre, defendía cultura compartida (lengua, tradición, formas de vida). Citarlo como precursor directo del nazismo es injusto históricamente; ignorar que su léxico fue después reapropiado es ingenuo. Isaiah Berlin lo defendió en el siglo XX como pluralista crítico contra el monismo ilustrado, no como nacionalista étnico.

Hans J. Morgenthau

1904-1980Política entre las naciones ·1948

Funda la disciplina moderna de Relaciones Internacionales sobre el realismo clásico: los Estados, en un sistema sin autoridad superior, persiguen interés definido como poder, y los principios morales universales no pueden aplicarse sin filtrarlos por las exigencias concretas de la prudencia política.

«El concepto rector que ayuda al realismo político a orientarse en el paisaje de la política internacional es el de interés definido en términos de poder.»

Original: «The main signpost that helps political realism to find its way through the landscape of international politics is the concept of interest defined in terms of power.»

Sutileza · error común

Morgenthau no era fascista ni cínico moral. Era judío alemán refugiado del nazismo, formado en derecho internacional. Su realismo es ANTI-utopismo, no anti-moralismo: critica tanto el legalismo wilsoniano («la paz por tratados») como el universalismo abstracto («cruzadas morales») precisamente porque ambos llevan a guerras totales que ignoran límites del poder real. Su sexta principio insiste en distinguir las leyes morales que rigen el universo de los principios morales de un Estado concreto, y reclama autonomía de la esfera política. En los años 60 se opuso públicamente a la guerra de Vietnam, considerándola un caso clásico de intervención sin interés nacional definido. Confundir realismo clásico (Morgenthau) con realismo cínico o con neorealismo estructural (Waltz) es error frecuente: Morgenthau insiste en virtud política y prudencia.

John J. Mearsheimer

1947-La tragedia de la política de las grandes potencias ·2001

Sostiene que la anarquía del sistema internacional fuerza a los Estados a maximizar poder relativo (no solo a buscar seguridad mínima): el realismo ofensivo predice competencia perpetua entre grandes potencias y el fracaso estructural de cualquier orden universal liberal.

«Tres rasgos del sistema internacional combinados hacen que los Estados se teman mutuamente: la ausencia de una autoridad central que los proteja unos de otros, el hecho de que siempre poseen alguna capacidad militar ofensiva, y la imposibilidad de estar nunca seguros sobre las intenciones del resto.»

Original: «Three features of the international system combine to cause states to fear one another: 1) the absence of a central authority that sits above states and can protect them from each other, 2) the fact that states always have some offensive military capability, and 3) the fact that states can never be certain about other states' intentions.»

Sutileza · error común

Mearsheimer es realista «ofensivo», no defensivo. Frente a Waltz (que decía que los Estados buscan seguridad), sostiene que la única seguridad real es la hegemonía regional. Su predicción central (la competencia EE.UU. - China sería inevitable y peligrosa) era 2001 y ha envejecido bien. Más controvertido: tras 2014 atribuyó parte de la responsabilidad de la guerra de Ucrania a la expansión de la OTAN al este (tesis disputada por sus colegas y por los hechos posteriores a 2022). Realismo NO es necesariamente conservador moral: Mearsheimer es liberal en política doméstica. Su análisis es estructural, no normativo: dice cómo funciona el sistema, no cómo debería. Confundir descripción con prescripción es trampa común.

Sección 04

España,
hoy.

Hay que separar lo simbólico de lo legislativo. PSOE, PP y Sumar son pro-UE en lo sustantivo: votan tratados europeos, aceptan la primacía del Derecho de la Unión, sostienen el euro y el Mecanismo Europeo de Estabilidad. Sumar añade crítica al «ordoliberalismo» de Bruselas, pero no propone salida del euro ni de la UE. Podemos osciló entre el europeísmo de Iglesias y posiciones más críticas con Maastricht; en lo legislativo, su grupo parlamentario ha apoyado los grandes consensos europeos. Vox es el único partido del arco con discurso abiertamente anti-UE en lo simbólico (soberanía nacional frente a Bruselas, anti-«globalismo», renuncia a transferencias de competencias) pero su soberanismo es selectivo: PRO-OTAN, atlantista, alineado con la órbita Trump-Meloni, defensor del gasto militar y de la cooperación con Israel. La pregunta «intl2» del test mide soberanía supranacional general, NO específicamente OTAN, precisamente porque mezclar ambas cosas calibraría mal a Vox. Núcleo Nacional es el único partido auténticamente anti-UE Y anti-OTAN, en línea con la ultraderecha europea más radical (Reseau Identitaire). En el flanco soberanista de izquierda, CUP propone explícitamente la salida de UE y OTAN; ERC y Junts son pro-UE pero anti-España («Europa de las naciones»: la UE como vía para diluir el Estado español). EH Bildu, BNG y PNV son pro-UE con énfasis en autogobierno. Frente Obrero combina soberanismo económico con europeísmo crítico. En inmigración, el reparto es similar al europeo: Sumar y Podemos pro-regularización amplia y vías legales; Vox y Núcleo Nacional cierre de fronteras y deportaciones; PP y PSOE intermedio con políticas de control fronterizo y acuerdos con países de origen (Marruecos, Senegal). El consenso de los grandes partidos sobre la UE convive con divergencia real sobre inmigración, lo que rompe el binario simple cosmopolita / soberanista.

Sección 05

Partidos
en este eje.

Posición de los 17 partidos del espectro español sobre este eje concreto. Calibración por acción legislativa y de gobierno, no por retórica.

08

Eje internacional

Internacional

Carl Schmitt, Johann G. Herder Immanuel Kant, Jürgen Habermas

FE-JONS
Núcleo
FrObr
AC
SALF
Vox
CUP
BNG
Podemos
Junts
Bildu
ERC
PP
Sumar
PNV
PSOE
Cs
SoberanistaCosmopolita

Sección 06

Lo que
mide el test.

intl1«de acuerdo» empuja a Cosmopolita

«España gana más perteneciendo a la Unión Europea de lo que pierde en soberanía.»

intl2«de acuerdo» empuja a Soberanista

«España debe priorizar su soberanía nacional por encima de cualquier marco supranacional (UE, tribunales internacionales, instituciones globales).»

intl3«de acuerdo» empuja a Cosmopolita

«Conviene regularizar a los inmigrantes en situación irregular que llevan tiempo viviendo y trabajando en España.»

intl4«de acuerdo» empuja a Soberanista

«España debe reforzar el control de sus fronteras y reducir significativamente la entrada de inmigrantes.»

Sección 07

Trampas
comunes.

  • Vox NO es anti-OTAN. Es atlantista pro-Trump y pro-Israel. Su soberanismo es selectivo: rechaza Bruselas, no Washington. Si tu test te pone «soberanista total» por marcar anti-UE pero PRO-OTAN, hay sesgo en el instrumento. La pregunta intl2 está calibrada para medir soberanía supranacional general, no específicamente OTAN.
  • Kant NO es globalista en sentido contemporáneo. En el Segundo Artículo Definitivo de «Sobre la paz perpetua» rechaza explícitamente el super-Estado mundial (lo considera despotismo universal) y defiende federación voluntaria de repúblicas con soberanía estatal preservada. Su «derecho cosmopolita» se restringe a hospitalidad, no es ciudadanía universal.
  • «Cosmopolita» NO equivale a «globalista económico de Davos». El cosmopolitismo kantiano y nussbaumiano es un proyecto ético-político de comunidad humana basada en derechos, no la libre circulación de capitales y empresas multinacionales. Podemos defender lo primero y criticar lo segundo (Habermas tardío, Sandel).
  • El soberanismo NO es propiedad exclusiva de la derecha. La CUP, parte de Bildu y de Podemos, y movimientos como el de Lafontaine en Alemania son soberanistas de izquierda: rechazan la UE como instrumento de disciplina ordoliberal sobre las soberanías populares.
  • Habermas defiende la UE pero CRÍTICAMENTE. Tras 2010 ha denunciado la deriva tecnocrática, postdemocrática y germanocéntrica de la gestión del euro. No es el burócrata satisfecho de Bruselas: es un crítico interno con vocación reconstructora.
  • El realismo político NO es necesariamente fascista ni amoral. Morgenthau era refugiado judío del nazismo y se opuso a la guerra de Vietnam. Defendía moderación de poder y prudencia política, no «todo vale». El neorealismo (Waltz) y el realismo ofensivo (Mearsheimer) son tradiciones distintas dentro del realismo: no caben en una sola etiqueta.
  • Carl Schmitt fue Kronjurist del nazismo entre 1933 y 1936 y eso pesa. Pero su análisis de la distinción amigo/enemigo y su crítica al universalismo liberal abstracto han sido recogidos por la izquierda (Mouffe, Agamben) y por sectores realistas que lo leen como diagnóstico crítico, no programa político. Leerlo y descartarlo son dos cosas distintas.
  • Herder NO era racista biológico ni antisemita; defendía la igual dignidad de pueblos no europeos contra el eurocentrismo ilustrado. Su léxico (Volk, Volksgeist) fue después secuestrado por el nacionalismo étnico völkisch alemán, pero el secuestro es responsabilidad de los secuestradores. Isaiah Berlin lo recuperó como pluralista crítico contra el monismo.
  • Carl von Clausewitz («Vom Kriege», 1832) suele citarse en este eje pero es un teórico de la guerra, no un teórico del orden internacional. Su tesis («la guerra es continuación de la política por otros medios») la usan tanto realistas como críticos. Citarlo como soberanista es estiramiento: es más exacto situarlo en filosofía de la guerra.

Sección 08

Lecturas
canónicas.

  • Sobre la paz perpetua

    Immanuel Kant · 1795 · ed. esp. Tecnos / Alianza Editorial

  • También una filosofía de la historia para la educación de la humanidad

    Johann G. Herder · 1774 · ed. esp. Espuela de Plata / Tecnos

  • El concepto de lo político

    Carl Schmitt · 1932 · ed. esp. Alianza Editorial

  • El nomos de la tierra en el Derecho de Gentes del «Jus publicum europaeum»

    Carl Schmitt · 1950 · ed. esp. Editorial Comares / Struhart

  • Política entre las naciones. La lucha por el poder y la paz

    Hans J. Morgenthau · 1948 · ed. esp. Grupo Editor Latinoamericano

  • La constelación posnacional

    Jürgen Habermas · 1998 · ed. esp. Paidós

  • El Occidente escindido

    Jürgen Habermas · 2004 · ed. esp. Trotta

  • Los límites del patriotismo (For Love of Country?)

    Martha Nussbaum y Joshua Cohen (eds.) · 1996 · ed. esp. Paidós

  • The Tragedy of Great Power Politics

    John J. Mearsheimer · 2001 · ed. esp. no hay edición española estable [NO VERIFICADO]

Las posiciones de los partidos en este eje se calibran por voto en el Congreso, posicionamiento en el Parlamento Europeo y acción de gobierno cuando lo han ejercido, no por retórica de mítines. Las citas se han contrastado contra ediciones canónicas y archivos primarios; donde no ha sido posible verificar la edición española, se marca [NO VERIFICADO]. Errores u omisiones son responsabilidad de la edición.

Y tú

¿Dónde te sitúas en este eje?

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