El análisis
El único eje donde el Bloque va más lejos que Podemos es el que le da nombre
Los nueve ejes los colocan del mismo lado del cero y en ocho de ellos es el Bloque quien queda más cerca del centro; la excepción es el territorial. En las cuarenta y dos afirmaciones no hay una sola en la que uno diga sí y el otro diga no.
01En Galicia, el espacio de Podemos salió de una escisión del Bloque
RegistroEl BNG no nació como partido sino como frente. Se constituye en 1982 en una asamblea celebrada en A Coruña que reúne organizaciones previas, la más influyente la Unión do Povo Galego, y conserva una estructura de bloques internos con vida propia. Su referente doctrinal es Castelao y su agravio fundacional el estatuto gallego plebiscitado en 1936 que el golpe dejó sin vigencia.
Podemos nace en 2014 del ciclo que abrió el 15-M, impulsado por profesores de la Complutense con Pablo Iglesias como cara visible, y su caja de herramientas es la de Laclau y Mouffe. En Galicia no partió de cero: Xosé Manuel Beiras, figura histórica del Bloque, había salido del frente en 2012 para fundar Anova, que junto a Esquerda Unida formó Alternativa Galega de Esquerda.
De ahí, con Podemos y las mareas municipales, salió después En Marea. El espacio que Podemos ocupó en Galicia se levantó sobre una escisión del propio Bloque y le disputó el mismo electorado mientras los dos se apoyaban en el Congreso. Luego llegaron las disputas internas de aquella confluencia y la recuperación del frente con Ana Pontón. Aliados en Madrid, rivales en Santiago.
02Nueve ejes del mismo lado y ocho con el Bloque más acá
CalibraciónSu afinidad es del ochenta y ocho por ciento, octava entre los ciento treinta y seis pares posibles, y coinciden en cuarenta de las cuarenta y dos afirmaciones. Solo once pares colocan a los dos partidos del mismo lado del cero en los nueve ejes, y diez de ellos los forman entre sí Sumar, Podemos, Esquerra, EH Bildu y el Bloque. El undécimo es Núcleo Nacional con Falange.
En ocho de los nueve el que se queda más acá es el Bloque: ochenta y cinco contra cincuenta y cinco en economía, ochenta y cinco contra cuarenta en identidad, sesenta y cinco contra cuarenta y cinco en religión, cincuenta contra veinticinco en la palabra, y por márgenes menores en costumbres, cuerpo, Europa y régimen. La dirección es la misma; lo que cambia es cuánto se avanza por ella.
La excepción es el territorio, donde Podemos marca sesenta y cinco y el Bloque ochenta. Es además la cifra más alta de las nueve del frente, y Podemos es el partido de ámbito estatal que más arriba llega en ese eje, por delante de Sumar y del PSOE. La diferencia de intensidad se invierte justo en la materia que da nombre al Bloque.
03Seis extremos de Podemos, y ninguno sobre la nación
CalibraciónPodemos encabeza el polo identitario de los diecisiete y es tercero de su lado en economía, en costumbres, en religión y en opiniones punibles, y segundo en libertad civil. En seis de los nueve ejes figura entre los tres primeros de su polo.
En los tres restantes cae al fondo, y son los que hablan de la nación: octavo de los diez del lado del pluralismo territorial, noveno de los diez del lado cosmopolita y octavo de los doce del lado rupturista del régimen. Lo que Podemos tiene de intenso queda fuera de la cuestión nacional.
El Bloque dibuja la figura contraria: no aparece entre los cinco primeros de su polo en ninguno de los nueve ejes, y sus dos mejores puestos, ambos sextos, son identidad y territorio, que en su caso son la misma cosa, porque la nación que defiende no dispone de Estado. Uno es fuerte en todo menos en la nación; el otro solo destaca ahí.
04Cuarenta respuestas iguales y ningún choque
CalibraciónLas dos divergencias del par no son respuestas enfrentadas. Podemos es uno de los cinco partidos que contestan las cuarenta y dos sin dejar una sola casilla vacía, junto a Vox, Sumar, Núcleo Nacional y Falange; el Bloque deja dos, y esas dos son exactamente las dos divergencias. No existe una afirmación en la que uno responda que sí y el otro que no.
Las dos casillas en blanco comparten sujeto gramatical. Una pregunta si el Estado debe priorizar a los ciudadanos españoles frente a los inmigrantes en sanidad, vivienda y ayudas: el modelo deja ahí al Bloque neutral mediante corrección expresa, porque su sujeto político son los gallegos, y ya son ocho de los diecisiete los que dejan vacía esa casilla. Podemos responde que no.
La otra es Europa, y en ella el Bloque es el único de los diecisiete que no se pronuncia, con una corrección documentada por su euroescepticismo sectorial, el de la pesca y el lácteo, que no impugna la pertenencia. En ese eje son, además, los dos últimos del lado cosmopolita: Podemos noveno con veinte y el Bloque décimo con cinco, sin nadie entre ellos.
05El régimen los separa cinco puntos y la palabra los retrata a los dos
CalibraciónEl régimen es su menor distancia, cinco puntos, y las cuatro respuestas son iguales: ninguno preserva la monarquía, los dos sustituirían el marco institucional, ninguno da por vigente la Constitución y los dos firman que las élites del 78 traicionaron a los ciudadanos, algo que suscriben trece de los diecisiete. De los doce partidos de ese lado, el Bloque es el tercero menos alejado del centro y Podemos comparte el cuarto puesto con Junts.
En expresión los separan veinticinco puntos, las cuatro respuestas coinciden y ninguna es un elogio. Ninguno suscribe que una opinión no deba ser delito por su contenido, algo que solo firman Ciudadanos y SALF; los dos tienen por necesarias las leyes contra el discurso de odio y ninguno acepta una regulación mínima de medios y redes; y los dos derogarían las penas por ofender a la corona y a los símbolos del Estado. El eje es simétrico y mide el castigo, no su dirección: Podemos es el tercero por ese lado entre los diecisiete.
En economía la distancia es de treinta puntos y las ocho respuestas son idénticas, incluidas las dos que marcan el techo de la socialdemocracia clásica: la sanidad exclusivamente pública, que firman nueve de los diecisiete, y la renta básica universal, que firman siete. La escala es gradual y la casilla es binaria: treinta puntos no producen aquí ni una discrepancia.
El resultado incomoda a los dos. A Podemos, porque el frente que no pisa el extremo de ningún eje es su cuarto socio más afín de dieciséis y le firma más afirmaciones que la CUP, con quien comparte el rupturismo, o que el PSOE, con quien ha gobernado: si el partido que encabeza el polo identitario del test rellena casi el mismo cuestionario que otro sexto en ese eje, o la intensidad no cambia las respuestas o el cuestionario no la registra. Y porque contesta por España las dos preguntas que el Bloque considera que no le corresponden, mientras reconoce a Galicia como nación con derecho a decidir. Al Bloque, porque Podemos es su tercer partido más afín, por detrás solo de EH Bildu y Esquerra, y porque todo lo que lo separa de una formación nacida en Madrid cabe en dos casillas que deja sin rellenar. Su diferencia no es una posición: es una abstención.