El análisis
En laicismo, costumbres y cuerpo, el que llega más lejos no es Sumar
Sus tres distancias más cortas son las costumbres, cinco puntos, la religión, diez, y la libertad civil, quince, y en las tres Ciudadanos queda más lejos del centro que Sumar. Su mayor desacuerdo son ciento veinticinco puntos de economía, y solo tres de los ciento treinta y seis pares posibles se separan más en libertad de expresión.
01Doce preguntas sobre la Iglesia, la costumbre y el cuerpo, y ni una oposición
CalibraciónEsos tres ejes suman doce afirmaciones y en ninguna responden en direcciones contrarias. Los dos rechazan la familia de padre, madre e hijos como modelo legal preferente, la tauromaquia como patrimonio y la preservación activa de las costumbres heredadas. Los dos suprimirían los privilegios de la Iglesia, sus símbolos en edificios públicos y los efectos académicos de la religión escolar, y sostienen el aborto y la eutanasia.
En los tres ejes Ciudadanos queda más lejos del centro que Sumar: más reformista en costumbres, más secular y más garantista con el cuerpo. Su puntuación de cincuenta en libertad civil es la más alta de los diecisiete, por delante de toda la izquierda. En las tres materias que definió la Ilustración, el que llega más lejos es el liberal.
Las tres divergencias son las tres únicas respuestas neutras que Ciudadanos deja en las cuarenta y dos afirmaciones: memoria histórica, concertada religiosa y drogas. Sumar no deja ninguna. Y se explican igual: la concertada siguió en pie en los gobiernos autonómicos que compartió con el PP, y las drogas nunca fueron doctrina de un liberalismo que tampoco era doctrinario.
02Un manifiesto de 2006 y una plataforma de 2023
RegistroCiudadanos se funda en Barcelona en 2006 sobre un manifiesto de intelectuales catalanes, buena parte de procedencia no conservadora: en Cataluña la única alternativa al nacionalismo era un PP con techo estructural. En Europa acabó en la familia liberal y no en la conservadora, y en España hizo de bisagra entre bloques.
Sumar llega por el camino contrario, casi veinte años después. Nace en 2023 como plataforma impulsada por Yolanda Díaz, entonces vicepresidenta del Gobierno, para reagrupar el espacio a la izquierda del PSOE. Es una confluencia, no un partido clásico, y su linaje es más viejo que la marca: Izquierda Unida se articuló en los ochenta alrededor del Partido Comunista.
Apenas llegaron a cruzarse. Sumar concurrió por primera vez a unas generales el mismo año en que Ciudadanos decidió no presentarse, después de que Albert Rivera descartara pactar con el PSOE y de que el PP absorbiera su electorado. No hay entre ellos historia de pacto ni competencia.
03Cien puntos sobre si una opinión puede ser delito
CalibraciónEn libertad de expresión los separan cien puntos, y solo tres pares de los ciento treinta y seis se separan más. Los tres incluyen a Ciudadanos, igual que los diez mayores desacuerdos del eje. Ciudadanos puntúa sesenta y es un caso aislado: el siguiente de ese lado está en veinticinco. Sumar queda en cuarenta del contrario.
La pregunta que decide el eje es la más directa: si ninguna opinión debe ser delito, la considere alguien fascista, de odio o antiespañola. Solo dos de los diecisiete dicen que sí, Ciudadanos entre ellos; Sumar no. Sumar tiene por necesarias las leyes contra el discurso de odio; Ciudadanos las rechaza. En la regulación de medios y redes, al revés.
Su única coincidencia en el eje es derogar las penas por ofender a los símbolos del Estado y a la corona, y el modelo necesita una corrección expresa para registrar la de Sumar. El eje es simétrico: penar una opinión cuenta igual la pene quien la pene. Uno despenaliza el catálogo ajeno y conserva el propio; el otro rechaza los dos.
04El universalismo no es el punto medio entre dos identitarismos
CalibraciónEl eje identitario los separa setenta y cinco puntos, y su centro no es la indefinición sino el universalismo. Sumar puntúa setenta y cinco del lado de las minorías, tercero de los diecisiete. Ciudadanos queda en el cero exacto, el único que lo hace, y el modelo necesita seis correcciones manuales para registrarlo como oposición razonada a los dos polos.
Coinciden en tres de las seis preguntas, las tres del polo de mayoría: ninguno acepta que el Estado proteja la identidad cultural española, ninguno ve la inmigración como amenaza a la cultura receptora y ninguno prioriza a los españoles en los servicios. El internacional es el único eje del par sin una divergencia: las cuatro, iguales.
Las tres divergencias son las del polo contrario: cuotas legales de paridad, lenguaje inclusivo oficial y derechos colectivos de grupos diferenciados. Sumar las suscribe y Ciudadanos las rechaza. La fractura no es de intensidad sino de método: uno sostiene que la ley debe ser igual para todos y no reconocer sujetos colectivos; el otro, que la igualdad formal no repara desigualdades de grupo.
05El dinero, el mapa y las reglas del juego
CalibraciónEl mayor desacuerdo es económico, ciento veinticinco puntos, con las ocho preguntas divergentes. Ciudadanos quiere bajar impuestos a las empresas y flexibilizar el despido, y rechaza los topes al alquiler, el impuesto a las grandes fortunas, subir el salario mínimo, blindar las pensiones por reparto, la sanidad exclusivamente pública y la renta básica. Sumar responde lo contrario en las ocho.
El territorial es la segunda distancia, ciento diez puntos, y otra vez divergen en las cuatro. Sumar sostiene que Cataluña, País Vasco y Galicia son naciones con derecho a decidir y defiende el Estado federal; Ciudadanos lo niega y quiere el castellano vehicular por ley y la recentralización. Entre un partido nacido contra el nacionalismo catalán y una confluencia plurinacional no hay nada que negociar.
En régimen los separan cien puntos y de nuevo las cuatro. Ciudadanos preserva la monarquía, da por vigente la Constitución del 78 y niega que sus élites traicionaran a los ciudadanos: es el más continuista de los diecisiete, por encima del PP. Sumar responde lo contrario y aun así es el menos rupturista de los doce de ese lado: impugna el régimen desde el Consejo de Ministros.
Su afinidad es del sesenta y uno por ciento y coinciden en diecisiete de las cuarenta y dos afirmaciones, un reparto que incomoda a ambos. A Sumar, porque el partido que su relato coloca a la derecha sin matices es más secular que él y llega más lejos que nadie en aborto, eutanasia y privacidad; y porque en el único eje que mide si una opinión puede ser delito queda del mismo lado que el PP, Vox, Núcleo Nacional y Falange, y más restrictivo que los dos primeros: discrepa en la lista, no en la premisa. A Ciudadanos, porque su laicismo dejó tres casillas en blanco justo donde gobernaba con el PP, y porque en economía marca la cifra exacta del PP y de Vox. Comparten las conclusiones de la Ilustración y rompen en su método.