El análisis
Casi gemelas entre sí, distintas frente a Esquerra
Falange y Núcleo comparten casi el mismo vector ideológico, pero frente a Esquerra no son intercambiables: Falange marca la distancia máxima que ERC registra en religión, libertad civil e internacional, y su treinta y siete por ciento de afinidad es el más bajo de los dieciséis pares de ERC, un punto por debajo del propio Núcleo. Solo en economía se acercan, veinte puntos, la misma distancia que separa a ERC de Sumar.
01El peor de los dieciséis, y no es solo el territorio
CalibraciónLa afinidad entre ERC y Falange es del treinta y siete por ciento: trece coincidencias de cuarenta y dos preguntas, veintinueve divergencias. Es la cifra más baja de las dieciséis que registra ERC, por debajo de Núcleo (treinta y ocho) y de Vox (treinta y nueve). De los ciento treinta y seis pares del test, solo tres bajan de ahí.
Lo llamativo no es que Falange y Núcleo compartan el fondo de la tabla, sino que, siendo casi idénticas entre sí, sea Falange quien más aleja a ERC de las dos. Eje por eje, Falange nunca queda más cerca de ERC que Núcleo: empatan en tradición, expresión, identidad, territorio y régimen, y en economía, religión, libertad civil e internacional, Falange se aleja más.
Esa diferencia, pequeña eje a eje, es la que decide el último punto de afinidad: basta con que una doctrina resulte un poco más extrema que su gemela para que cambie quién ocupa el último lugar.
02Dos siglas nacidas en la misma década, en direcciones opuestas
RegistroEsquerra Republicana de Catalunya se funda en 1931, con Francesc Macià al frente; Lluís Companys hereda el liderazgo, y los dos presiden la Generalitat. Es una tradición republicana, laica y de izquierdas que sufrió represión y exilio bajo el franquismo antes de reconstituirse en democracia.
Las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista nacen por los mismos años en torno a Ramiro Ledesma Ramos y Onésimo Redondo. En octubre de 1933 José Antonio Primo de Rivera funda Falange Española, y meses después ambas se fusionan: ni capitalismo ni marxismo, sindicatos verticales de encuadramiento obligatorio, rechazo al Estado liberal y al sistema de partidos.
El aparato nacido de aquella fusión no se limitó a organizarse puertas adentro: durante casi cuarenta años persiguió al republicanismo catalán que Macià y Companys habían encarnado desde la Generalitat. Su forma jurídica llegó en plena guerra, en 1937, cuando el decreto de unificación fundió por orden de Franco a falangistas y carlistas en un partido único y apartó a quien se resistía. Disuelto el Movimiento por ley en 1977, la doctrina sobrevivió sin representación institucional justo cuando ERC recuperaba el derecho a competir por el voto.
03El techo del catálogo: religión, cuerpo y frontera
CalibraciónEn religión, ERC puntúa setenta y cinco del lado secular y Falange noventa y cinco del confesional: ciento setenta de distancia, la mayor que ERC registra con cualquiera de los dieciséis, por delante de los ciento sesenta y cinco con Núcleo. No coinciden en ninguna de las cuatro preguntas: Falange financiaría la concertada religiosa, permitiría símbolos religiosos en edificios públicos, mantendría la asignatura de religión con efectos académicos y conservaría los privilegios fiscales de la Iglesia; ERC responde lo contrario en las cuatro.
En libertad civil, ERC marca treinta y Falange menos noventa y ocho: ciento veintiocho de distancia, también el máximo de ERC en el eje, por delante de los ciento veinticinco con Núcleo. Falange niega el aborto como decisión de la mujer y la eutanasia como derecho amplio, y apoya más videovigilancia y perseguir el consumo de drogas; ERC defiende lo contrario en las cuatro.
En internacional, ERC puntúa cuarenta y Falange menos noventa: ciento treinta de distancia, de nuevo el techo de ERC en el eje, por delante de los ciento veinticinco con Núcleo. Falange rechaza la Unión Europea, prioriza la soberanía sobre cualquier marco supranacional y quiere blindar fronteras en vez de regularizar a quien ya vive y trabaja en España; ERC sostiene lo contrario en las cuatro. Tres ejes distintos, y en los tres es Falange, no Núcleo, quien marca el máximo desacuerdo de ERC con cualquiera de los dieciséis.
04Veinte puntos que ERC reparte igual entre Falange y Sumar
CalibraciónEn economía, ERC puntúa cincuenta y cinco y Falange setenta y cinco: veinte de distancia, la misma cifra exacta que separa a ERC de Sumar. De ocho preguntas coinciden en siete: rechazan bajar impuestos a las empresas y flexibilizar el despido, y apoyan los topes al alquiler, el impuesto a las grandes fortunas, subir el salario mínimo, blindar las pensiones por reparto y la sanidad exclusivamente pública.
La única divergencia económica es la renta básica universal, que ERC apoya y Falange rechaza. No es que le parezca excesivo el gasto: la doctrina nacional-sindicalista no concibe una transferencia individual incondicionada, sino un salario familiar ligado al encuadramiento sindical. Rechaza la forma, no la generosidad.
En régimen, ERC marca setenta y Falange noventa y cinco: veinticinco de distancia, y aun así coinciden en las cuatro preguntas. Ninguna preservaría la monarquía parlamentaria, las dos sostienen que el régimen del 78 debería sustituirse, niegan que la Constitución funcione y afirman que las élites han traicionado a los ciudadanos. El acuerdo es sobre el rechazo, no sobre el destino: ERC apunta a una república catalana pactada dentro de Europa; Falange, a un Estado nacional-sindicalista hipercentralizado que no reconoce naciones dentro de España.
05El mismo no a la opinión libre, y la frontera que nadie cierra
CalibraciónEn expresión, ERC puntúa menos veinticinco y Falange menos sesenta: treinta y cinco de distancia, y las dos responden que no a que ninguna opinión deba ser delito por su contenido. No es la misma opinión la que perseguirían: ERC respalda las leyes contra el discurso de odio y haber retirado del catálogo penal las injurias a la Corona y a los símbolos del Estado; Falange defiende justo lo contrario en ambas. Dos catálogos opuestos de opinión punible, no dos posturas sobre la libertad de opinar.
En territorio, ERC marca noventa y cinco y Falange menos noventa y ocho: ciento noventa y tres de distancia, empatada con Núcleo como la mayor que registra ERC con cualquier partido del test. No coinciden en ninguna de las cuatro preguntas: naciones con derecho a decidir, Estado federal, castellano vehicular por ley y recentralización de competencias.
En identidad, ERC se sitúa en cincuenta del polo de las minorías y Falange en menos noventa y cinco del polo de la mayoría: ciento cuarenta y cinco de distancia, también empatada con Núcleo. No son dos identitarismos comparables: son los dos polos opuestos del mismo eje. Sobre priorizar a los ciudadanos españoles frente a los inmigrantes, ERC no fija postura, porque su sujeto político no son los españoles, igual que ocurre con Junts, la CUP y Bildu.
El dato incomoda a los dos lados. A ERC, porque la distancia económica que la separa de esta doctrina nacional-sindicalista, veinte puntos, es la misma que la separa de Sumar, y el rechazo compartido al régimen del 78 no nace de la misma idea de qué debería sustituirlo. A Falange, porque pese a presentarse como indistinguible de Núcleo, frente a ERC no lo es: en ningún eje queda más cerca que su doctrina hermana, y en cuatro de los nueve queda más lejos. Ser casi gemelas no las vuelve iguales cuando se miden contra un tercero.
