El análisis
Dos anticlericalismos idénticos que no comparten una sola premisa
De los ciento treinta y seis pares del test solo dos coinciden con distancia cero en religión, y este es uno; en tradición coinciden también en el punto exacto. Ningún otro par que comparta dos ejes enteros baja del ochenta por ciento de afinidad: estos se quedan en el cincuenta y cinco.
01Dos genealogías que se niegan la una a la otra
RegistroCiudadanos se funda en Barcelona en 2006, tras un manifiesto firmado por intelectuales catalanes como Albert Boadella, Arcadi Espada o Francesc de Carreras. El argumento fundacional es ilustrado en sentido estricto: ciudadanía igual ante una ley igual, sin nación ni confesión mediando entre el individuo y el Estado. Al saltar a la política estatal se integró en la familia liberal europea, no en la conservadora.
Podemos llega en 2014 desde la universidad. Sus fundadores, profesores de ciencia política en la Complutense como Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón, trabajaban sobre Ernesto Laclau y Chantal Mouffe: la tesis de que un pueblo no se descubre, se construye, encadenando demandas dispersas y trazando una frontera con un adversario. Errejón llegó a publicar un libro de conversaciones con Mouffe.
Esa tradición posfundacional nace como crítica al racionalismo ilustrado. Donde el liberal clásico ve un sujeto universal anterior a sus identidades, el posmarxismo ve identidades producidas por relaciones de poder que ninguna razón neutral arbitra. Los dos irrumpieron en el mismo ciclo de crisis del bipartidismo y los dos cayeron: uno absorbido por el PP, el otro desplazado tras la ruptura con Errejón y la llegada de Sumar.
02Dos ejes en el mismo punto exacto
CalibraciónEn el eje religioso Podemos y Ciudadanos puntúan lo mismo, sesenta y cinco puntos del lado secular. En tradición, lo mismo otra vez: cuarenta y cinco. De los ciento treinta y seis pares posibles solo dos tienen distancia religiosa nula, y el otro enfrenta a Esquerra con la CUP, dos partidos pegados en ocho ejes de nueve. Aquí no hay vecindad.
La rareza es la combinación. Cinco pares coinciden exactamente en dos ejes o más: PSOE y PNV, Esquerra y el BNG, EH Bildu y el BNG, Núcleo Nacional y Falange, y este. Los otros cuatro tienen afinidades del ochenta y tres, el noventa, el noventa y tres y el noventa y ocho por ciento. Estos dos se quedan en el cincuenta y cinco.
No es un empate en el centro por indefinición. Los dos están escorados, y al mismo sitio: en religión solo Esquerra y la CUP quedan más lejos del polo confesional, y en tradición los únicos más alejados del conservador son otra vez esos dos.
03El mismo punto, dos razones incompatibles
CalibraciónEl acuerdo es literal en seis preguntas. Los dos tienen por injustificables los privilegios fiscales y patrimoniales de la Iglesia, prohíben los símbolos religiosos en escuelas y edificios públicos y niegan efectos académicos plenos a la asignatura de religión. Ninguno favorece legalmente la familia de padre, madre e hijos, ni protege la tauromaquia, ni preserva las costumbres heredadas.
Lo revelador es la única divergencia de cada eje, porque apuntan al mismo sitio. Sobre la concertada de orientación religiosa, Podemos retira la financiación pública y Ciudadanos no se pronuncia. Sobre la memoria histórica como política activa del Estado, Podemos dice que sí y Ciudadanos tampoco se pronuncia. No se discute si la Iglesia o el franquismo merecen deferencia, sino si el Estado debe actuar.
El recuento de silencios lo cierra. Ciudadanos deja tres preguntas sin responder de las cuarenta y dos: la concertada, la memoria y la despenalización del consumo adulto de drogas, las tres donde un liberalismo doctrinario habría tenido que mojarse. Podemos no deja ninguna. Un laicismo consiste en que el Estado se retire; el otro, en que intervenga contra un poder heredado.
04La palabra, donde el acuerdo se rompe entero
CalibraciónCiento diez puntos en libertad de expresión, la tercera distancia mayor del test en ese eje. Las dos que la superan enfrentan a Ciudadanos con Núcleo Nacional y con Falange. Ciudadanos ocupa el máximo del polo de libertad de los diecisiete; Podemos es el que más lejos queda de él salvo esas dos formaciones neofalangistas.
Y aun así comparten una respuesta, la que menos cabría esperar: ninguno mantiene las penas por ofensas a los símbolos del Estado, a la corona, a las fuerzas armadas o a los sentimientos religiosos. El anticlericalismo común llega hasta la blasfemia. En Podemos el modelo necesita una corrección expresa para recogerlo: su posición general en el eje no daría esa respuesta.
Ahí termina. De los diecisiete, solo Ciudadanos y SALF sostienen que ninguna opinión debe ser delito por su contenido; Podemos está entre los quince que sostienen lo contrario. Considera además necesarias las leyes contra el discurso de odio y rechaza una regulación mínima de medios y redes. Uno deroga el catálogo entero de opiniones punibles; el otro deroga el heredado y escribe el suyo.
05La identidad, el régimen y el dinero
CalibraciónEl eje identitario los separa ochenta y cinco puntos, y no es simétrico: su centro es el universalismo, no la indefinición. Ciudadanos está en el cero exacto, el único de los diecisiete; Podemos ocupa el máximo del polo de minorías, también único. La distancia no dice que estén en bandos opuestos: dice que uno se movió del centro y el otro se quedó.
El reparto de las seis preguntas lo demuestra. En las tres del polo de mayoría responden idéntico: ninguno defiende la identidad cultural española frente a su dilución, ninguno ve la inmigración como amenaza cultural, ninguno prioriza a los españoles en el acceso a servicios. En las tres de minorías, Podemos dice sí a las cuotas, al lenguaje inclusivo y a los derechos colectivos, y Ciudadanos no.
Quedan tres ejes sin una sola respuesta compartida, y ahí caben dieciséis de sus veinticinco divergencias. Las ocho preguntas de economía las responden al revés: Ciudadanos ocupa el polo de mercado, empatado con el PP y con Vox. Las cuatro del territorio y las cuatro del régimen, igual, con un detalle que ordena el par: Ciudadanos es el más continuista del 78 de los diecisiete, por encima del PP y del PSOE.
Ninguna de las dos lecturas cómodas sobrevive al par. Quien coloque a Ciudadanos a un lado y a Podemos al otro tiene que explicar el punto exacto que comparten en religión y en tradición, y que en esos ejes solo Esquerra y la CUP queden más lejos del polo conservador. Quien deduzca de ahí una afinidad de fondo tiene que explicar los ciento treinta y cinco puntos de economía y los ciento treinta y cinco de régimen. La coincidencia es real y no significa lo que parece: el test mide dónde acaba cada uno, no por qué camino llegó. Aquí los caminos son el racionalismo ilustrado y la crítica levantada contra él, y se cruzan una vez antes de separarse del todo.