El análisis
El único cero exacto en identidad se cruza con un nacionalismo sin bando étnico
Cincuenta y nueve por ciento de afinidad y quince coincidencias de cuarenta y dos, pero el dato que más sorprende está en identidad: Ciudadanos es el único de los diecisiete anclado en el cero exacto, con las seis preguntas del eje corregidas a mano, y el Bloque cae del lado de las minorías protegidas, no del etnonacional que su nombre sugiere. Donde sí se cumple el guion es la economía: ocho de ocho preguntas en direcciones opuestas.
01Un manifiesto contra los nacionalismos y un frente para defender uno
RegistroCiudadanos nace en Barcelona en 2006, tras un manifiesto de intelectuales catalanes hartos de que en Cataluña no hubiera una opción no nacionalista que no fuera además conservadora. Su doctrina fundacional es explícita: ciudadanía constitucional, ley igual para todos y rechazo declarado de cualquier identitarismo, incluido el español.
En el extremo opuesto del manifiesto ciudadanista está un frente construido precisamente sobre una identidad colectiva: el Bloque Nacionalista Galego, que no nace como partido sino como suma de organizaciones previas reunidas en una asamblea de A Coruña en 1982, con la Unión do Povo Galego, de los años sesenta, como la de mayor peso. Su referente es Castelao, que escribió Sempre en Galiza en el exilio, y el agravio que sostiene su relato fundacional es el estatuto gallego que un plebiscito respaldó en 1936 y que el golpe de Estado anuló.
Sus primeros diputados se negaron a acatar la Constitución y fueron expulsados del Parlamento gallego; el frente no aceptó el marco autonómico hasta mediados de los ochenta. Una fundación rechaza toda identidad colectiva como sujeto político; la otra nace siendo una. Lo que sigue es más complicado que esa oposición de manual.
02El bloque que sí cumple el guion: territorio y régimen
CalibraciónRégimen es la mayor distancia de las nueve, ciento treinta puntos, y la explica Ciudadanos: su ochenta es la puntuación más alta de los diecisiete en continuismo del 78, por delante del PP. Defiende la monarquía y la Constitución vigente; el Bloque responde lo contrario, con menos cincuenta, el menos rupturista de los seis nacionalismos periféricos de ese lado.
El territorio separa ciento treinta y cinco puntos. El Bloque sostiene que Galicia, Cataluña y País Vasco son naciones con derecho a decidir su autogobierno y pide un Estado federal; Ciudadanos rechaza ambas cosas, defiende el castellano como lengua vehicular garantizada por ley y pide recentralizar competencias.
Ninguna de las dos distancias es, sin embargo, la mayor que produce Ciudadanos en su eje: en territorio le superan cinco de sus dieciséis pares (Esquerra, Junts, Aliança Catalana, Bildu, la CUP); en régimen, nueve, hasta ciento setenta y cinco con Núcleo y Falange. Frente al resto de sus adversarios territoriales, el Bloque es de los más moderados.
03El eje que ninguno ocupa donde promete su etiqueta
CalibraciónEn identidad los separan solo cuarenta puntos: ninguno está donde su nombre sugiere. El eje no es simétrico: el centro es el universalismo, un polo el identitarismo de minorías, el otro el de mayoría. Ciudadanos es el único de los diecisiete anclado en el cero exacto y el único con las seis preguntas corregidas a mano, porque ese cero arrastraba hacia leer 'a favor de cuotas y lenguaje inclusivo', lo contrario de su ficha: su universalismo no es indiferencia, es oposición razonada a los dos identitarismos.
El Bloque, con más cuarenta, cae del lado de las minorías protegidas, no del etnonacional gallego que cabría esperar de un nacionalismo periférico. Lleva también una corrección, la de no priorizar a 'los españoles' en sanidad, vivienda y ayudas: su sujeto político son los gallegos, igual que el resto de nacionalismos sin Estado del test.
Coinciden, por razones opuestas, en negar que la identidad cultural española sea un bien colectivo a proteger y que la inmigración amenace la cultura receptora. Ciudadanos lo niega porque descarta que exista una identidad colectiva legítima que defender; el Bloque lo niega porque ese 'los españoles' nunca fue su sujeto. Misma casilla, motivos que no comparten nada.
04Donde el Estado se retira: costumbre, religión y cuerpo
CalibraciónEn tradición la distancia es de quince puntos, menos de la cuarta parte de la media del eje. Coinciden en rechazar la familia de padre, madre e hijos como modelo legal preferente, la tauromaquia como patrimonio y la preservación activa de las costumbres heredadas. La única grieta es la memoria histórica: el Bloque la apoya como política de Estado, Ciudadanos queda neutral, reflejo de su abstención real en la Ley de Memoria Democrática.
En religión los separan veinte puntos. Coinciden en eliminar los privilegios fiscales de la Iglesia, rechazar los símbolos religiosos en edificios públicos y negar efectos académicos a la asignatura de religión. La grieta, otra vez única, es la concertada religiosa: el Bloque la rechaza, Ciudadanos queda neutral, y el modelo lo anota porque mantuvo esa financiación en gobiernos autonómicos compartidos con el PP pese a su laicismo doctrinal.
En libertad civil, veinticinco puntos: coinciden en el aborto y la eutanasia como decisión personal y en rechazar más videovigilancia. La grieta es el consumo adulto de drogas, que el Bloque quiere despenalizar y Ciudadanos deja neutral, tibieza documentada pese a su perfil liberal en el resto del eje. En los tres ejes donde más se parecen, la única discrepancia nunca es Ciudadanos oponiéndose: es absteniéndose mientras el Bloque toma partido.
05La economía cumple lo que promete; la palabra, no
CalibraciónLa economía es la tercera mayor distancia, ciento cinco puntos, y la única de las nueve sin una sola corrección manual: divergen en las ocho preguntas, sin excepción. Ciudadanos defiende bajar impuestos a las empresas y flexibilizar el despido, y rechaza topes al alquiler, el impuesto a las grandes fortunas, subir el SMI, blindar las pensiones por reparto, la sanidad exclusivamente pública y la renta básica universal; el Bloque sostiene lo contrario en las ocho. Es el eje que mejor confirma la etiqueta de cada uno.
En libertad de expresión, ochenta y cinco puntos, entre las diez mayores distancias de los ciento treinta y seis pares, más del doble de la media del eje. La explica casi enteramente Ciudadanos: sesenta puntos, la libertad simétrica más alta de los diecisiete, treinta y cinco por delante del segundo. Su única coincidencia es rechazar las leyes que protegen a la corona y los símbolos del Estado, por caminos distintos: Ciudadanos por principio general, el Bloque porque el modelo corrige a mano su despenalización de esas ofensas, antimonárquico, aunque conserva las leyes contra el discurso de odio.
En internacional, setenta puntos, coinciden en tres de cuatro: regularizar a los inmigrantes asentados, no blindar fronteras y rechazar que la soberanía prime sobre cualquier marco supranacional. Divergen solo en si España gana más en la Unión de lo que pierde en soberanía: el Bloque queda neutral, euroescepticismo sectorial de pesca y lácteos, no rechazo a la pertenencia.
El resultado incomoda a los dos. La propia ficha de Ciudadanos separa 'españolismo institucional' de 'universalismo': lo primero produce los ciento treinta puntos de régimen y los ciento treinta y cinco de territorio; lo segundo explica que sea el único de los diecisiete anclado en el cero exacto de identidad, con las seis preguntas corregidas a mano. Al Bloque le incomoda lo simétrico: su identitarismo gallego cae con las minorías protegidas, no con la mayoría étnica, más cerca de Sumar y Podemos que de Vox o de Aliança Catalana, el nacionalismo con el que más se lo compara fuera de Galicia. Donde sí son exactamente lo que dicen ser es en la economía: ocho preguntas, ocho respuestas opuestas, sin una sola corrección.
