El análisis
Coinciden en tres casillas, y son las tres en las que coincide casi todo el test
De las cuarenta y dos afirmaciones comparten tres, y son exactamente las tres que menos separan a los diecisiete partidos. Ocho de los nueve ejes los dejan en lados opuestos del cero, y el noveno, el de la palabra, no mide un acuerdo.
01Lo que ningún eje mide
RegistroETA se constituye en 1959 con jóvenes salidos del nacionalismo vasco, y a su alrededor existió durante décadas un espacio político que no condenó su violencia. Hubo víctimas en casi todos los partidos, y hubo también terrorismo de Estado, el del GAL, con condenas firmes. El Pacto de Ajuria Enea aisló a aquel espacio, y la Ley de Partidos de 2002 lo dejó fuera de las urnas.
ETA cesó su actividad armada en 2011 y se disolvió en 2018. EH Bildu se constituye en 2012, tras un debate interno que asumió las vías exclusivamente políticas, con Arnaldo Otegi como figura del giro (condenado en el caso Bateragune, con sentencia anulada tras apreciar el Tribunal Europeo de Derechos Humanos falta de imparcialidad). Hoy disputa el Gobierno vasco al PNV y sostiene mayorías en Madrid.
Vox nace un año después, en 2013, de una salida del PP en la que estuvieron Alejo Vidal-Quadras y Santiago Abascal. Abascal viene de la política vasca: militó en el PP de Álava en años en que los cargos de su partido vivían con escolta. Ninguna de las dos trayectorias entra en los nueve ejes: el test mide posiciones, no historias.
02Tres coincidencias, y ninguna distingue
CalibraciónSus tres casillas comunes son, por ese orden, las tres preguntas más consensuadas del test entero. En que ninguna opinión deba ser delito por su contenido responden igual quince de los diecisiete, los dos en contra. En que la regulación de medios y redes sea mínima, otra vez quince en contra. Solo Ciudadanos y SALF se salen en ambas.
La tercera es la única afirmativa y la firman trece partidos: que las élites del régimen del 78 traicionaron a los ciudadanos. Solo la rechazan el PP, el PSOE, Ciudadanos y el PNV. Vox la firma mediante una corrección expresa del modelo, porque su vector no la predice: en las otras tres del eje defiende la monarquía, niega que el sistema deba sustituirse y sostiene que la Constitución funciona.
EH Bildu responde lo contrario a esas tres, y la casilla común significa cosas distintas: uno dice que los inquilinos traicionaron el edificio, el otro quiere otro edificio. En régimen los separan ciento cinco puntos, veinticinco continuistas contra ochenta rupturistas. El partido que se presenta como impugnación del régimen queda del lado que lo conserva, junto a los dos partidos del turno.
03El eje de la palabra, que no premia a nadie
CalibraciónSu menor distancia son diez puntos en libertad de expresión, y la siguiente son sesenta y cinco en el internacional: la cercanía es de un solo eje y es estrecha. Los dos quedan del mismo lado, el de penar opiniones, y ahí caen dos de sus tres coincidencias. Las dos son negaciones: ninguno suscribe la libertad simétrica, ninguno acepta una regulación mínima de medios.
Lo informativo son las dos preguntas donde divergen, imagen especular una de la otra. Vox mantiene los tipos penales que castigan las ofensas a los símbolos del Estado, a la corona y a los sentimientos religiosos, y rechaza las leyes contra el discurso de odio, que considera censura ideológica. EH Bildu hace exactamente lo inverso.
El eje está construido simétrico a propósito y caza por igual venga de donde venga, y por eso los deja casi a la misma altura. Vox es el tercero menos punitivo, empatado con el PNV y tras Ciudadanos y SALF, y no por liberal: porque rechaza uno de los dos catálogos. EH Bildu queda debajo por la razón inversa.
04Dos nacionalismos que el eje identitario no empareja
CalibraciónLa lectura fácil es que los dos son identitarios. El eje dice otra cosa, porque su centro es el universalismo y sus polos son opuestos, no equivalentes: uno protege a la mayoría de un Estado y el otro a minorías. Aquí los separan ciento treinta y cinco puntos, ochenta y cinco de un lado contra cincuenta del otro, y es la tercera mayor distancia del par.
El detalle lo confirma. EH Bildu firma las cuotas de paridad, el lenguaje inclusivo institucional y la protección de los derechos colectivos de los grupos históricamente diferenciados, afirmación que cita entre ellos a las naciones sin Estado; y niega que la identidad cultural española sea un bien a proteger y que la inmigración amenace la cultura receptora. Vox responde lo contrario en las cinco.
La sexta la deja en blanco. Sobre priorizar a los españoles en el acceso a servicios, Vox es uno de los cinco que la firman y EH Bildu no se pronuncia, con corrección expresa: el sujeto de esa pregunta no es el suyo, igual que en Esquerra, Junts y la CUP. Ninguno es el extremo de su polo: Núcleo y Falange marcan noventa y cinco etnonacionales, y Podemos ochenta y cinco del lado contrario.
05Falange le queda a EH Bildu igual de cerca que Vox
CalibraciónLa afinidad del par es del cuarenta y uno por ciento, la decimosexta más baja de los ciento treinta y seis. Y ese cuarenta y uno no es exclusivo: EH Bildu registra prácticamente la misma distancia de vector con Falange Española de las JONS y con Núcleo Nacional. La diferencia está en las casillas: con esos dos coincide en trece afirmaciones, y con Vox en tres.
La explicación es económica y de régimen. El nacionalsindicalismo es anticapitalista, y con Falange EH Bildu coincide en siete de las ocho preguntas de economía y en las cuatro de régimen. Con Vox divergen las ocho económicas y tres de las cuatro del régimen. Es una observación sobre posiciones concretas, no una ley de que los extremos se toquen: en las veintinueve restantes tampoco se parecen.
El resto abunda en lo mismo. La religión es su segunda distancia, ciento cuarenta y cinco puntos, con las cuatro preguntas cruzadas. En economía, ciento veinte y las ocho divergentes. En libertad civil, cien y las cuatro cruzadas, con Vox del lado de la coacción en aborto, eutanasia, drogas y reconocimiento facial. Y en territorio, ciento ochenta, la mayor del par y casi el doble de la media del test.
El par no consuela a nadie. A Vox le queda explicar que su única cercanía con EH Bildu está en el eje que pregunta si hay opiniones castigables, y que firma la frase contra las élites del 78 mientras defiende la monarquía y la Constitución junto al PP, al PSOE y al PNV. A EH Bildu, que el test lo pone a la misma distancia de Vox que de Falange, y que con Falange comparte cuatro veces más casillas. Y a los dos, que su único acuerdo afirmativo lo firman trece de los diecisiete: cuando dos adversarios declarados solo coinciden donde coincide casi todo el mundo, sus tres casillas comunes no son un puente, son el suelo del que nadie se baja.