Jurista y politique francés. En plena guerra de religión define la soberanía como poder único, absoluto, perpetuo e indivisible: padre conceptual del Estado-nación moderno. Sin esta categoría, no se entiende el Estado moderno ni Hobbes, ni Schmitt, ni el jacobinismo.
«La soberanía es el poder absoluto y perpetuo de una República. El poder absoluto de los príncipes y señoríos soberanos no se extiende en modo alguno a las leyes de Dios y de la naturaleza.»
Original: «La souveraineté est la puissance absolue et perpétuelle d'une République.»
Sutileza / error común
Bodin NO es absolutista a lo Hobbes: la soberanía está limitada por la ley divina, la ley natural y las «lois fondamentales du royaume» (sucesión, inalienabilidad del dominio público). Era un constitucionalista en su contexto: defendía soberanía única para acabar con las guerras de religión, no para tiranizar. Pero la lógica «soberanía indivisible» que funda excluye estructuralmente el federalismo y se convierte en el armazón teórico del unitarismo continental.