El liberal post-revolucionario que disecciona la confusión jacobina. Distingue libertad de los antiguos (participación directa en la soberanía colectiva) de la de los modernos (gozar pacíficamente de la independencia privada). Confundirlas, dice, produce el Terror.
«Es, para cada cual, el derecho a no estar sometido más que a las leyes, a no poder ser arrestado, ni detenido, ni condenado a muerte, ni maltratado de ninguna manera por efecto de la voluntad arbitraria de uno o varios individuos.»
Original: «C'est pour chacun le droit de n'être soumis qu'aux lois, de ne pouvoir être ni arrêté, ni détenu, ni mis à mort, ni maltraité d'aucune manière, par l'effet de la volonté arbitraire d'un ou de plusieurs individus.»
Sutileza / error común
Constant no opone «libertad» a «democracia» sino dos contenidos de libertad. La de los antiguos se ejercía votando en la asamblea, aceptando que la polis te indicara con quién casarte y qué creer; la de los modernos consiste en que el Estado te deje en paz cuando llegas a casa. Para Constant, Rousseau importó la primera al mundo moderno con consecuencias trágicas: el «Contrato social» es jacobinismo en germen. No es crítica conservadora a la Revolución (eso lo hizo Burke); es crítica liberal DESDE DENTRO del proyecto revolucionario.