Aristócrata saboyano, católico ultramontano. Para Maistre, las constituciones que duran no se redactan: crecen. Lo verdaderamente constitutivo de un pueblo es lo no escrito, lo recibido, lo sagrado. La soberanía política, en última instancia, descansa en la autoridad espiritual del Papa.
«La constitución de 1795, como sus predecesoras, está hecha para el hombre. Pero no hay hombre alguno en el mundo. He visto en mi vida franceses, italianos, rusos, etc.; sé incluso, gracias a Montesquieu, que se puede ser persa: pero, en cuanto al hombre, declaro no haberlo encontrado nunca.»
Original: «La constitution de 1795, tout comme ses aînées, est faite pour l'homme. Or, il n'y a point d'homme dans le monde… mais quant à l'homme, je déclare ne l'avoir rencontré de ma vie.»
Sutileza / error común
Maistre NO es el equivalente católico de Burke. Burke razona empíricamente desde los hábitos reales de los pueblos; Maistre razona teológicamente desde la providencia. Burke es whig parlamentario; Maistre es ultramontano y monárquico de derecho divino. Mezclarlos borra la diferencia entre conservadurismo anglosajón (prudencial, empírico) y tradicionalismo continental (teológico, contra-revolucionario). Sus «Soirées» defienden el verdugo como pilar del orden social: Burke jamás escribiría eso.