Jurista alemán, miembro del NSDAP (1933-1936), autor del decisionismo. Ataca al liberalismo desde dentro de la teoría jurídica: el Estado de derecho liberal pretende eliminar la decisión soberana mediante normas; pero la EXCEPCIÓN revela que detrás de toda norma hay alguien que decide cuándo la norma se aplica.
«Soberano es quien decide sobre el estado de excepción. La distinción específicamente política, a la que pueden reconducirse las acciones y los motivos políticos, es la distinción entre amigo y enemigo.»
Original: «Souverän ist, wer über den Ausnahmezustand entscheidet. Die spezifisch politische Unterscheidung ist die Unterscheidung von Freund und Feind.»
Sutileza / error común
Schmitt no es un monárquico tradicionalista ni un fascista mussoliniano. Es un DECISIONISTA: lo políticamente real no es la norma sino el momento en que alguien decide quién es amigo y quién enemigo. Eso lo hace incompatible no solo con el liberalismo, sino con el conservadurismo burkeano (que confía en la tradición) y con el totalitarismo ideológico estalinista. Es peligroso precisamente porque es lúcido: detecta el punto ciego del Estado de derecho. Eso explica su atractivo inquietante para una parte de la izquierda contemporánea (Mouffe, Agamben) tanto como para la derecha autoritaria.