Radicaliza a Locke: la conciencia es soberana frente al gobierno civil. La religión queda en el foro privado del individuo, y el Estado se autolimita a regular acciones, no creencias. Es la versión secesionista de la separación, no la combatiente francesa.
«Creyendo con ustedes que la religión es un asunto que reside únicamente entre el Hombre y su Dios, contemplo con soberana reverencia aquel acto del pueblo americano entero que declaró que su legislatura no haría «ley alguna respecto al establecimiento de una religión, ni prohibiendo el libre ejercicio de la misma», construyendo así un muro de separación entre la Iglesia y el Estado.»
Original: «Religion is a matter which lies solely between Man & his God… building a wall of separation between Church & State.»
Sutileza / error común
La frase «wall of separation between Church and State» NO aparece en la Constitución ni en la Primera Enmienda. Aparece en una carta privada de 1802 a los Bautistas de Connecticut (que pedían a Jefferson protección frente a la mayoría congregacionalista). Fue la Corte Suprema la que canonizó la metáfora como doctrina constitucional («Reynolds» 1879, «Everson» 1947). Jefferson era deísta personal, no ateo militante: defiende la separación para PROTEGER la religión del Estado, no para extinguirla.