Axel Honneth nació el 18 de julio de 1949 en Essen, en el corazón industrial de la cuenca del Ruhr, cuatro años después del final de la guerra y en una República Federal que apenas empezaba a existir. Entre 1969 y 1974 estudió filosofía, sociología y filología alemana en Bonn y en Bochum, y cerró la carrera con un Magister en filosofía. Su cohorte generacional importa para entender lo que escribió después: los fundadores del Instituto de Investigación Social habían formulado su teoría contra el fascismo y el estalinismo, y la generación de Habermas participó en el 68 ya como profesores maduros; la de Honneth, en cambio, llegó a la universidad con la revuelta estudiantil consumada y se formó intelectualmente entre los nuevos movimientos sociales de los años setenta, para afrontar de adultos la caída del Muro, el rebrote del nacionalismo europeo y la aceleración de la globalización. Es la descripción que hace Joel Anderson, traductor suyo y estudiante de ambos, y explica por qué su modelo pone en el centro el conflicto entre grupos sociales y no la lucha de clases ni el procedimiento discursivo.
En 1977 entró como ayudante en el Instituto de Sociología de la Universidad Libre de Berlín, donde estuvo hasta 1982. Se doctoró allí en 1983 con una tesis sobre Foucault y la teoría crítica dirigida por Urs Jaeggi, que terminó de redactar durante una beca en Starnberg, en el instituto Max Planck que por entonces dirigía nominalmente Jürgen Habermas. Conviene fijar el dato porque casi siempre se cuenta mal: Honneth no fue doctorando de Habermas. La relación vino después y fue laboral antes que académica. Habermas lo contrató en 1983 como ayudante de su grupo de investigación en Fráncfort, puesto que ocupó hasta 1989 y en el que impartieron seminarios juntos con frecuencia. Tras un año como becario en el Wissenschaftskolleg de Berlín, en junio de 1990 se habilitó en la facultad de filosofía de Fráncfort con el trabajo que le daría nombre, «Kampf um Anerkennung», esta vez sí bajo la responsabilidad de Habermas.
Luego vino una sucesión rápida de destinos: una cátedra de filosofía en Konstanza en 1991, otra de filosofía política en el Otto-Suhr-Institut de la Universidad Libre de Berlín en 1992, y de septiembre de 1995 a abril de 1996 una estancia como profesor invitado Theodor Heuss en la New School for Social Research de Nueva York. En 1996 regresó a Fráncfort para ocupar la cátedra de filosofía social que había sido de Habermas, y la mantuvo hasta 2015. En 1999 sustituyó durante unos meses en la cátedra Spinoza de la Universidad de Ámsterdam.
El cargo que marcó su vida pública llegó en 2001, cuando fue nombrado director del Institut für Sozialforschung de Fráncfort, la casa histórica de la Escuela de Fráncfort, que dirigió hasta finales de 2018. Anderson deja el detalle preciso de cómo entendió esa herencia: el despacho que ocupaba había sido el de Theodor Adorno, y por insistencia del propio Honneth se sustituyó todo el mobiliario antiguo. Desde ahí impulsó la revista «WestEnd. Neue Zeitschrift für Sozialforschung» (2004), un proyecto financiado por la Volkswagen Stiftung sobre el cambio estructural del reconocimiento en el siglo XXI (2007-2010) y una línea de investigación sobre las paradojas de la modernización capitalista. Fue además presidente de la Asociación Hegeliana Internacional entre 2007 y 2017 y coeditor de la «Deutsche Zeitschrift für Philosophie», el «European Journal of Philosophy» y «Constellations». Desde el otoño de 2011 enseña en la Universidad de Columbia, en Nueva York, y desde el semestre de invierno de 2017-2018 como titular pleno de la cátedra Jack C. Weinstein de Humanidades. La coincidencia merece anotarse: Columbia fue precisamente la universidad que acogió al círculo del Instituto durante el exilio de los años treinta, y no la New School, como suele repetirse.
Está casado con la filósofa y traductora Christine Pries y tiene dos hijos, Johannes y Robert, a quienes dedicó «Die Idee des Sozialismus». Entre sus reconocimientos figuran los doctorados honoris causa de Leuphana Lüneburg (2008), Burdeos Montaigne y Rennes (2014) y Belgrado (2024), el Premio Ernst Bloch de 2015, la Medalla Ulysses del University College de Dublín en 2016 y el Premio Bruno Kreisky al libro político del año 2015, concedido en enero de 2016 por «Die Idee des Sozialismus». Entre quienes se doctoraron con él están Rahel Jaeggi, Hartmut Rosa, Martin Hartmann y la periodista y ensayista Carolin Emcke. Sigue vivo y en activo: en 2026 cumplió 77 años.