Reformula el conservadurismo como disposición, no como doctrina. Conservar es una manera de habitar el mundo: apego a lo presente y a lo concreto, escepticismo ante todo proyecto que pretenda derivar la política de principios abstractos. El político hábil navega; no diseña.
«Ser conservador es preferir lo familiar a lo desconocido, lo probado a lo no probado, el hecho al misterio, lo real a lo posible, lo limitado a lo ilimitado, lo cercano a lo lejano, lo suficiente a lo superabundante, lo conveniente a lo perfecto, la risa presente a la dicha utópica.»
Original: «To be conservative, then, is to prefer the familiar to the unknown, to prefer the tried to the untried, fact to mystery, the actual to the possible, the limited to the unbounded, the near to the distant, the sufficient to the superabundant, the convenient to the perfect, present laughter to utopian bliss.»
Sutileza / error común
Oakeshott era escéptico de TODA ideología sistemática, también de la conservadora. Rechazó el thatcherismo por ser «racionalista» (un proyecto ideológico de transformación) tanto como rechazaba el socialismo planificador. No es el conservador «de partido»: es el conservador filósofo. Quien lo lea como manual de batalla cultural lo malentiende.