Roger Vernon Scruton nació el 27 de febrero de 1944 en Buslingthorpe, una aldea de Lincolnshire, y se crio con dos hermanas en High Wycombe y Marlow, en Buckinghamshire. Su padre, John «Jack» Scruton, era maestro y venía de una casa obrera adosada de Ancoats, en Manchester; había llegado a la enseñanza por una beca de grammar school y, según contó el hijo, detestaba a las clases altas y quería dos cosas, el campo inglés y los sindicatos. Su madre, Beryl Claris Haynes, cultivaba el ideal contrario, el de la distinción social y la conducta de caballero, que el marido se aplicaba a demoler. Los dos habían sido criados como cristianos pero se tenían por humanistas, así que en casa no hubo religión. El dato importa porque desmiente la lectura cómoda del personaje: el filósofo del apego a lo heredado no heredó ninguna de sus posiciones, las construyó contra su propia casa. Aprobó el eleven-plus y estudió en la Royal Grammar School de High Wycombe entre 1954 y 1962, de donde salió con matrículas en matemáticas puras y aplicadas, física y química. Cuando anunció que tenía plaza en Cambridge, su padre dejó de hablarle. Poco después el colegio lo expulsó: durante una obra de teatro suya el director se encontró el escenario en llamas y a una chica medio desnuda apagando el fuego. En el año que siguió fregó platos en un Lyons de Mile End Road y viajó a dedo por Grecia y Egipto hasta el Líbano.
Entró en Jesus College (Cambridge) en 1962 para hacer ciencias naturales y el primer día se cambió a moral sciences, es decir, filosofía; su tutor fue A. C. Ewing. Se graduó en 1965 con doble matrícula. Su madre, operada de un cáncer de mama justo antes de que él subiera a Cambridge, murió por esas fechas. Dio clases en la Universidad de Pau, en Francia, donde conoció a Danielle Laffitte, y vivió también en Roma. En mayo de 1968 estaba en París visitándola y vio desde una ventana del Barrio Latino cómo los estudiantes arrancaban adoquines, volcaban coches y reventaban escaparates. Aquella noche discutió con una amiga que venía de las barricadas: él le preguntó qué pensaba poner en el sitio de la burguesía a la que despreciaba, y ella le contestó dándole «Les mots et les choses» de Foucault. Scruton fechó siempre ahí su conservadurismo, y conviene subrayar que no lo fecha en una lectura sino en un descubrimiento social: se encontró al otro lado de la barricada respecto de todos sus conocidos. Volvió a Cambridge, empezó el doctorado en 1967 y fue research fellow en Peterhouse entre 1969 y 1971.
En 1971 obtuvo plaza fija en Birkbeck College de Londres, la institución de educación de adultos donde las clases empiezan a las seis de la tarde. Enseñó allí veintiún años: primero lecturer, después reader y desde 1985 catedrático de estética. Como las mañanas le quedaban libres, estudió derecho en la Inns of Court School of Law entre 1974 y 1976 y fue admitido como barrister en 1978, aunque no llegó a ejercer porque no podía costearse el año de prácticas. En 1974 fue socio fundador del Conservative Philosophy Group, un club de cenas al que asistió Margaret Thatcher antes de ser primera ministra. En 1982 fundó The Salisbury Review, revista conservadora que dirigió hasta 2001 y que nació además enfrentada al thatcherismo, no a su servicio. En 1984 la revista publicó un artículo de Ray Honeyford, director de un colegio de Bradford, contra la educación multicultural: Honeyford tuvo que jubilarse y vivir un tiempo con protección policial, la British Association for the Advancement of Science acusó a la revista de racismo científico y el departamento de filosofía de Glasgow boicoteó una charla suya. Scruton dio por perdida a partir de ahí su carrera universitaria británica, y sostuvo que había valido la pena.
En 1979 la filósofa Kathy Wilkes lo invitó a un seminario clandestino de Praga organizado por el disidente Julius Tomin; su primera conferencia allí fue sobre el argumento del lenguaje privado de Wittgenstein. Contó después que al llamar al timbre dos policías lo agarraron en el rellano, que Tomin salió a discutir con ellos y que él logró entrar de todos modos. Dentro había profesores viejos, poetas, curas de paisano, estudiantes vetados por los delitos políticos de sus padres, y casi todos figuraban de fogoneros. Durante diez años, dentro de la Jan Hus Educational Foundation, entró libros, organizó cursos, hizo traducir samizdat y montó un circuito por el que la gente se examinaba en sótanos y los ejercicios salían del país en valija diplomática hacia un título externo de la Universidad de Cambridge, cuya facultad de teología fue la única que respondió a la petición de ayuda. En 1985 lo detuvieron en Brno y lo expulsaron; el 17 de junio de ese año pasó al índice de personas indeseables. La ciudad de Plzeň le dio el Premio del Primero de Junio en 1993 y Václav Havel la Medalla al Mérito de primera clase en 1998.
Dejó Birkbeck en 1992 y pasó tres años como catedrático de filosofía en la Universidad de Boston; desde 1995 vivió como escritor independiente, con puestos académicos parciales en Buckingham, St Andrews, Virginia y Washington. Se había casado con Danielle Laffitte en septiembre de 1973 y se divorció en 1979. En una cacería del Beaufort Hunt conoció a Sophie Jeffreys, historiadora de la arquitectura, con quien se casó en 1996 y tuvo dos hijos, nacidos en 1998 y 2000; vivieron en Sunday Hill Farm, en Brinkworth (Wiltshire), la finca que él llamaba Scrutopia. En 1999 el matrimonio creó una empresa de comunicación, Horsell's Farm Enterprises, entre cuyos clientes estaba Japan Tobacco International. En enero de 2002 The Guardian publicó un correo filtrado en el que los Scruton pedían subir su iguala mensual de 4.500 a 5.500 libras y ofrecían colocar un artículo cada dos meses en la gran prensa; él llevaba años escribiendo a favor del tabaco sin declarar el pago. El Financial Times le retiró la columna a los pocos días y The Wall Street Journal lo apartó de sus páginas por no haber declarado el pago. Scruton respondió que el documento era privado y robado. Fue nombrado caballero en 2016 y en noviembre de 2018 el gobierno británico lo puso al frente de la comisión Building Better, Building Beautiful. En abril de 2019, después de que el New Statesman publicase una entrevista suya y la promocionase en redes, el gobierno lo destituyó del cargo sin explicación oficial; la revista sacó luego la transcripción íntegra y corrigió por nota de la redacción una frase mal transcrita, y él volvió a la comisión como copresidente. Ese mismo verano supo que tenía cáncer de pulmón. Murió el 12 de enero de 2020 en el Cromwell Hospital de Londres, a los 75 años; lo enterraron el 24 de enero en el cementerio de Garsdon, tras un funeral en la abadía de Malmesbury al que asistió el primer ministro húngaro Viktor Orbán.