Sostiene que ninguna autoridad central puede reunir el conocimiento disperso, tácito y local que poseen millones de agentes, y que el sistema de precios es el mecanismo descentralizado que coordina ese conocimiento sin necesidad de planificador.
«Debemos contemplar el sistema de precios como un mecanismo para comunicar información si queremos entender su función real. Lo más significativo es la economía de conocimiento con que opera: lo poco que cada participante necesita saber para poder actuar correctamente.»
Original: «We must look at the price system as such a mechanism for communicating information if we want to understand its real function… how little the individual participants need to know in order to be able to take the right action.»
Sutileza / error común
Hayek no es Friedman ni un anti-Estado puro. En «Camino de servidumbre» (Cap. IX) defiende explícitamente que en una sociedad rica como las modernas debe garantizarse a todos un mínimo de subsistencia: «un mínimo de comida, techo y ropa, suficiente para preservar la salud y la capacidad de trabajar, puede garantizarse a todos». Defiende también seguro obligatorio frente a riesgos comunes y regulación por reglas generales (rule of law). Lo que rechaza es la planificación discrecional del rumbo económico, no el Estado de bienestar mínimo ni la regulación general. Confundir orden espontáneo (Hayek) con monetarismo (Friedman) o con anarcocapitalismo (Rothbard) es un error común: son tres tradiciones distintas dentro del liberalismo económico.