Defiende que el mercado libre maximiza simultáneamente eficiencia y libertad individual, y que la mayoría de las funciones económicas del Estado moderno reducen el bienestar y deberían sustituirse por mecanismos de mercado o de elección individual.
«Hay una y solo una responsabilidad social de la empresa: usar sus recursos y dedicarse a actividades diseñadas para incrementar sus beneficios, siempre que se mantenga dentro de las reglas del juego, es decir, que participe en una competencia abierta y libre sin engaño ni fraude.»
Original: «There is one and only one social responsibility of business — to use its resources and engage in activities designed to increase its profits so long as it stays within the rules of the game, which is to say, engages in open and free competition without deception or fraud.»
Sutileza / error común
Friedman no es un libertario sin matices. Apoyaba el impuesto negativo sobre la renta (predecesor intelectual de la renta básica), una regla monetaria estable (no la abolición de la banca central) y bonos escolares públicos (el Estado paga, las familias eligen centro). En sus últimos años se mostró abierto al «helicóptero monetario». La frase popular «su única responsabilidad es maximizar beneficios» suele citarse sin la condición clave que la sigue: «dentro de las reglas del juego, sin engaño ni fraude», que presupone un marco institucional fuerte.