Muestra, con datos fiscales de tres siglos, que cuando la rentabilidad del capital (r) supera de forma sostenida el crecimiento de la economía (g), el patrimonio se concentra en una minoría rentista y el capitalismo deriva hacia patrimonialismo dinástico salvo que la política lo redistribuya activamente.
«Cuando la tasa de rendimiento del capital excede la tasa de crecimiento del producto y la renta, como ocurría en el siglo XIX y parece muy probable que vuelva a ocurrir en el XXI, el capitalismo genera automáticamente desigualdades arbitrarias e insostenibles que socavan radicalmente los valores meritocráticos sobre los que se asientan las sociedades democráticas.»
Original: «When the rate of return on capital exceeds the rate of growth of output and income, capitalism automatically generates arbitrary and unsustainable inequalities that radically undermine the meritocratic values on which democratic societies are based.»
Sutileza / error común
Piketty no es marxista. Es un economista liberal-igualitario en la tradición de Rawls y la socialdemocracia europea. Su propuesta política central es un impuesto progresivo global sobre el patrimonio, no la abolición del capital ni la planificación. Su afirmación r > g no es ley universal: es una constatación empírica sobre datos históricos largos, sujeta a debate, y él mismo la matizó en «American Economic Review» (2015) como «uno de los factores» de la desigualdad, no el único. Confundir su crítica empírica con marxismo es error común en debate público español.