Argumenta que las economías de mercado pueden quedar atrapadas en equilibrios de subempleo persistente porque el ahorro no se traduce automáticamente en inversión, y que la política fiscal y monetaria del Estado debe compensar la insuficiencia de la demanda agregada para sostener el pleno empleo.
«Los defectos sobresalientes de la sociedad económica en que vivimos son su incapacidad para procurar pleno empleo y su distribución arbitraria e injusta de la riqueza y los ingresos.»
Original: «The outstanding faults of the economic society in which we live are its failure to provide for full employment and its arbitrary and inequitable distribution of wealth and incomes.»
Sutileza / error común
Keynes no es socialista ni anticapitalista: su proyecto explícito es salvar al capitalismo de sus crisis ampliando el papel coordinador del Estado, no abolirlo. Defiende propiedad privada, mercados de bienes y cálculo en precios. Se opuso al socialismo soviético. Distinguir Keynes de los keynesianismos posteriores es esencial: la síntesis neoclásica de Hicks-Samuelson reduce su teoría al modelo IS-LM y pierde elementos centrales (incertidumbre radical, expectativas no probabilísticas, papel del dinero como reserva de valor). Los post-keynesianos (Joan Robinson, Hyman Minsky) recuperan al original.